04/08/08

Uruguayos en España

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Debido a el maltrato recibido por compatriotas en España y  teniendo en cuenta que  entre Uruguay y España está vigente el "Tratado de 1870", el cual nunca fue denunciado por el gobierno español, y donde se establece que el tratamiento que los uruguayos deben recibir en España tiene que ser recíproco al que los españoles deben recibir Uruguay en cuanto al derecho a la residencia, el trabajo y la seguridad social.Sin embargo, las autoridades de España se amparan en el "Tratado de Schengen" de 1992, que regula la circulación en la Unión Europea, y aseguran que en dicho acuerdo existe una cláusula que deroga el "Tratado de 1870".

 

Por este motivo la Voz Oriental Recomienda:

 Expulsar al embajador de España en Uruguay

Nacionalizar los bancos y empresas españolas en el país.

Detener a los españoles en la aduana y vejarlos de igual manera.

Exijir a todo español uruguayo su renuncia a la nacionalidad española .

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20/07/08

La triste muerte del Héroe

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Artigas entra al Paraguay

La guerra de los lusitanos contra Artigas fue extremadamente violenta, las derrotas se sucedieron y habiendo perdido prácticamente todos sus hombres y habiendo sido traicionado por sus aliados, se interna finalmente en territorio paraguayo el 5 de setiembre de 1820, dando termino en forma definitiva a su actuación política y militar en el Río de la Plata.

Lo acompañaban doscientos hombres, mayormente de raza negra, solo ochenta hombres cruzan con é1 el río Paraná, manteniendo el General una promesa de regreso a los que allí quedaban-

Ana Ribeiro (“El Caudillo y el Dictador”) reproduce un relato de José María, hijo del General Artigas: “Llegó a las fronteras del Paraguay con doscientos libertos y algunos oficiales, escribió al dictador solicitando su entrada a la provincia y éste otorgándosela, mandó inmediatamente a recibirlo. En efecto, lo recibió un oficial en las primeras guardias al que entregó Artigas su espada y su bastón y a su ejemplo todos los soldados sus armas”.

Artigas creía que encontraría en Paraguay amigos y aliados para poder reunir un último ejército, todo fue en vano. En esfuerzo postrero y de infinita generosidad envío los últimos dineros que le quedaban para que estos fueran distribuidos como auxilio hacia sus oficiales detenidos por los portugueses en la isla das Cobras: Lavalleja, Otorgués, Verdún y Bernabé Rivera, entre otros.

Dos grandes grupos de hipótesis se manejan en torno al por qué Artigas se interna en el Paraguay: por un lado las que señalan que frente a una situación extremadamente adversa se ve forzado a buscar refugio en este país, pero por otro lado, están aquellos que ven en este gesto de Artigas la búsqueda de adhesión de este país a sus luchas. Aparentemente, resultaría muy improbable que de acuerdo a la forma de ser de Artigas éste hubiera elegido el ostracismo voluntario en tierras paraguayas, probablemente percibió con rapidez el verdadero carácter de Francia pero fue sometido a una suerte de prisión mientras el dictador estuvo con vida.

Artigas y el Dr. Gaspar Antonio de Francia

A su llegada a Asunción fue inmediatamente apresado por el dictador paraguayo Dr. Gaspar Rodríguez de Francia, siendo remitido y aislado en el Convento de la Merced (23 de setiembre); allí solicitará en vano entrevistarse con el dictador. Francia había enviado una nota al Convento en el que indicaba que se preparara una celda para encerrar al General y donde ordena a Artigas que “hiciera ejercicios y se confesara”.

Según Isidoro de María (“Artigas”), todos los días mandaba Francia un empleado a preguntarle a Artigas como estaba y finalmente éste le respondió “Como quiere Ud. que me vaya... soldado entre frailes”.

Antes de proseguir, debemos conocer la figura de Francia. José Gaspar Rodríguez de Francia compartió el puesto de Cónsul de la República paraguaya con Fulgencio Yegros, pero a partir de 1814 e convirtió en Dictador “temporal”, para luego, desde 1816 y hasta su muerte, en 1840, ser “Dictador perpetuo”. En el apogeo de su dictadura, los paraguayos que se encontraban en las calles de Asunción con Francia debían darle la espalda, no verle el rostro, y quitarse el sombrero como medida de seguridad. El gobierno de Francia, el Karaí Guazú (llamado así por los pobres e indios, es decir, "Gran Señor"), buscó destruir la propiedad de las elites, instalando el espionaje y suprimiendo la libre expresión. Muchas personas desparecían sin cargo alguno y sin más trámites: se enviaban, normalmente, unos 400 prisioneros políticos al año a calabozos y campos de detención en donde se les colocaban grilletes. Se conocía de la existencia de una "cámara de la verdad" donde se torturaba a aquellos sospechosos de intrigar contra el Dictador. Paraguay se cerró al mundo y, al mismo tiempo, cualquiera que intentara abandonar el país era ejecutado. Estas medidas afectaron mayormente a la antigua clase gobernante española, las elites, la Iglesia , los grandes hacendados, y al comercio que declinó hasta casi desaparecer.

Luego de casi cuatro meses de confinamiento, Artigas es finalmente enviado a un pueblo del Paraguay donde es aislado del mundo: San Isidro del Labrador de Curuguaty. Recibió ropa, diversos útiles y objetos, una chacra y una pensión 32 pesos mensuales para vivir (sueldo equivalente al grado de Capitán en los ejércitos de España). Esta pensión le fue finalmente retirada pues Artigas la repartía entre los pobres del lugar. La tradición lo muestra en compañía de dos de sus seguidores de raza negra (Lencina o Ancina y Joaquín Martínez), trabajando la tierra y repartiendo sus ganancias entre los humildes. Se debe remarcar que este paraje, ubicado próximo a la frontera del Brasil pero a unos 400 kilómetros al Noroeste de Asunción, se constituía en una verdadera prisión: para llegar a él se debía atravesar selvas y montes intransitables.

José María, hijo del General, nos dejó una descripción de la vida de Artigas en esa época: “Artigas acostumbrado a otro género de vida, activa, laboriosa, se sentía fastidiado de la monotonía en que pasaba, y quiso buscar un objeto de distracción y de utilidad en qué ejercitarse. La fertilidad de aquel suelo le decidió por la labranza y el hombre, que pocos años antes disponía de una buena fortuna, legítima y honradamente adquirida; el hombre que había figurado en primera escala en este país, no desdeñó en descender a la humilde condición de labrador y sobrellevar gustoso todas sus fatigas. Este pensamiento, este vivo deseo que alimentaba, no pudo menos de participarlo al comandante de aquel distrito, pidiéndole permiso para satisfacerlo. Pero éste le contestó que, para verificarlo, era indispensable se dirigiese al dictador solicitando su consentimiento. En efecto, Artigas así lo hizo y el dictador tuvo la atención de escribirle, expresándole que no tenía necesidad de trabajar para vivir, pero si la pensión que le había asignado era insuficiente para sus necesidades, que pidiese lo que le hiciese falta. Artigas en contestación, le manifestó que no lo hacía por necesidad, sino por tener un objeto en que distraerse. Entonces, el dictador le proporcionó bueyes, arados y demás útiles de labranza. Artigas emprendió sus labores, allanó con sus propias manos un terreno montuoso, formó cuatro habitaciones y trabajó sin cesar. Educado en la escuela de la desgracia, gustaba hacer el bien al pobre y cada vez que recibía su pensión la distribuía casi toda en limosnas a los indigentes. Llegó esto a noticias de Francia, quien suponiendo que el general no tenía necesidad de aquello para vivir, cuando le daba aquel destino, le suspendió la pensión y dejó de percibirla desde entonces. Artigas vivió hasta la muerte del dictador (a quien no vio jamás) de su trabajo personal. Reunió hasta noventa y tantos animales pero sobrevino una peste más tarde y quedó reducido a 6 u 8 su número”.

Como se desprende del relato del hijo de Artigas, no bien el dictador supo de la conducta de Artigas le suspendió su ayuda económica.

Varias veces intenta Artigas entrevistarse con Francia, pero no le fue posible. No se saben los motivos por los que éste no lo quiso recibir: quizás lo pudo tener como un rehén para negociar con el Brasil, quizás tuviera temor de su ascendiente entre las personas, etc. Sin embargo, Francisco Ramírez persiguiendo a Artigas solicita al Dictador su extradición, cosa que éste denegó, aunque a cambio se le ofreciera una alianza, libre navegación de los ríos, libertad de comercio, etc. Lo cierto es que Artigas era amigo del mayor adversario político de Francia, Fulgencio Yegros, y que había intentado comprometer a Paraguay en proyectos políticos a los que se oponía radicalmente.

En Brasil y en España se publicó que Artigas había muerto en el Paraguay pero aun llegaban noticias de que éste estaba con vida. Por ejemplo, el doctor Isasa, cordobés que pudo salir del Paraguay pidió al general Ramón Freire, presidente de Chile, para que buscara la libertad de Artigas pero éste no contestó a su pedido. En 1827 Julián de Gregorio Espinosa le informaba a Rivera que Artigas estaba desterrado en el interior del Paraguay. Lavalleja recibió similar información en 1827, cuando supo por medio de su amigo Germán Verage que Artigas estaba en Curuguaty. El General Rivera remite con fecha 31 de marzo de 1832, una carta al Dictador Perpetuo del Paraguay por intermedio de Ferré, gobernador de Corrientes, que no tuvo resultado.

El 23 de enero de 1832 el diario “El Universal” de Montevideo publicaba la siguiente carta: “Nada me parece más propio en un gobierno sabio y liberal que llamar al país a los ciudadanos que han prestado grandes servicios. La Francia acaba de darnos un ejemplo que debemos imitar: ella ha ordenado se trasladen a París las cenizas del inmortal Napoleón. Nosotros tenemos en un país extranjero un héroe digno de la consideración de nuestro gobierno. El primer General de los Orientales , el patriota don José Artigas, que tantos sacrificios ha hecho por la libertad y la independencia de nuestra patria, hoy se halla lejos de nosotros , y a donde fue solo por no pasar por la ignominia de ver el suelo regado con su sangre, sufriendo el yugo extranjero. Es pues, justo y muy digno que nuestro Gobierno mandase un comisionado al Paraguay, con objeto de solicitar del jefe de aquel Estado , el permiso para que regrese el a su patria el General Artigas…”

Otras publicaciones también mencionar la figura de José Artigas: el “Ensayo histórico sobre la revolución del Paraguay”, de Rengger y Longchamp (París, 1827), describe a Artigas rodeado de “salteadores, asesinos, piratas, ladrones, desertores”, las “Memorias del Gral. Miller”, (Londres, 1829), la “Revue Britanique” (París, febrero de 1830) y las “Cartas” de Robertson (1839) donde se relata una entrevista entre el autor y Artigas (Pivel Devoto).

Artigas y Carlos Antonio López

El 20 de setiembre de 1840 muere Francia sin dejar sucesor, sus despojos mortales desaparecieron sin rastros en las aguas del río Paraguay. Surge un período de inestabilidad política con la instalación de una Junta Provisional (Manuel Antonio Ortiz 1840 a 1841, Juan José Medina, en 1841, Mariano Roque Alonzo, 1841), que fue derrocada por militares el 22 de enero de 1841. Finalmente, el 12 de marzo de 1841 el Congreso eligió a Carlos Antonio López como primer cónsul, luego nombrado presidente de la República en 1844, cargo que mantuvo hasta su muerte en 1862.

Con López, aun en una pseudo dictadura que se prolongó por 18 años, el Paraguay creció: su población aumentó de 220.000 a 400.000 almas en 1860, se construyeron carreteras, se instalo el telégrafo y el ferrocarril (uno de los primeros en Sudamérica, en el año 1858). Desparecieron los remanentes de las reducciones jesuíticas, se abrió el país al extranjero, comprándose armas en el exterior, mejorándose la defensa nacional. Las mejoras incluyen una reforma en la educación que llevó de tener una escuela primaria en Asunción a tener más de 400 escuelas con capacidad para 25.000 alumnos. Durante su Gobierno se invitó a médicos, ingenieros e inversores extranjeros para establecerse en el Paraguay, pagando los estudios de alumnos paraguayos en el extranjero.

Al morir Francia, Artigas, a los 76 años de edad, es capturado por un piquete de soldados que lo engrilla y lo pone “en seguras prisiones”: “Los representantes de la República prevenimos a Ud. que inmediatamente al recibo de esta orden ponga la persona del bandido José Artigas en seguras prisiones, hasta otra disposición de este Gobierno Provisional y dará cuenta sin dilación de haberlo así cumplido firmando con testigos”. Es decir, fue considerado como un delincuente desde el 22 de setiembre hasta el 12 de marzo de 1841, cuando asumen el gobierno los Cónsules Mariano Roque Alonso y Carlos Antonio López quienes decretan su libertad.

Ambos cónsules tratan amablemente a Artigas cuando envían una nota el 27 de agosto de 1841 al comandante de Curuguaty, Gauto, donde se le daba plena libertad de acción al Prócer: "Se dirá a Artigas que si quiere volver a su patria lo podrá verificar en los buques mercantes que viniesen de Corrientes, al Pilar y se nos avisará de su resolución a la primera que se ofrezca".

Artigas contestó su resolución al comandante de la villa, quién el 6 de setiembre de 1841 informaba a Asunción que: "Seguidamente hice comparecer ante mi a José Artigas y le hice saber la suprema orden que V. S. se ha servido dispensarle y que a impulso de él reviviría en una inmortal gratitud. Pero que él muy distante de imaginar el volver a su país nativo, suplica a V. S. le sirva concederle la gracia de que finalice en esta Villa el resto de sus días, el cual habrá de ser ya muy limitado, debido a estar ya en edad bastante avanzada".

El comandante de Curuguaty recibirá a su vez la orden de que cuidara de la suerte del General Artigas: "Dirá a don José Artigas que hemos tomado en consideración su resolución de concluir el resto de sus días en esa villa, en lugar de verificar el regreso a su país, que se le había propuesto con el efecto de facilitarle cuando gustase verificarlo. Y en consecuencia lo atenderá Ud. cuando lo exijan las circunstancias, y llegado el caso de su fallecimiento se le harán los honores fúnebres correspondientes" (9 de setiembre de 1841).

El comandante Gauto, remite a los Cónsules (10 de octubre) una nota explicando las necesidades que estaba padeciendo Artigas: cuatro días después un chasque llevaría una nota con 25 pesos y un atado de ropa para el General. En el oficio del día 30 el comandante explicaba la actitud de éste al recibir estos obsequios: "Ha sido y es inexplicable la alegría de don José Artigas desde aquel día en que me suplicó encarecidamente rindiera a V. S. duplicadas gracias de su parte".

El nuevo presidente del Paraguay, Don Carlos Antonio López lo invita a vivir en su chacra de descanso, en el paraje de Ibiray próximo a Asunción, en 1845. Artigas es, hasta cierto punto, cuidado por la familia López quien le expresa su estima. Entre la gente del entrono, con quien Artigas tiene un trato cotidiano, es llamado "carai marangatú", “caraí guazú”, o “caraí bal pora”: palabras guaraníes que significarían "Señor Bondadoso ".

En sus últimos años de vida “…montaba un petiso manso y acompañado del fiel negro Martínez venía a la Asunción a visitar a doña Juana Carrillo, esposa de don Carlos Antonio López” (Eduardo de Salterain Herrera; “Hombres y Faenas; Montevideo; 1960). También lee, especialmente las páginas del “El Paraguayo Independiente” donde aparecen sus pactos con el gobierno de la primera junta guaraní (1812)

Se conserva el relato de su último cumpleaños: el 19 de junio de 1850. Almorzó con el Presidente Carlos Antonio López y su familia, y luego montó al "Morito" para su paseo favorito: la orilla del Río Paraguay, acompañado por Francisco Solano y López Chico, hijo y nieto respectivamente del Presidente.

Los descendientes de los que habitaron en esa zona lo describen de la siguiente manera: “el General era una persona cuyo trato cautivaba y que de acuerdo con la costumbre de la época, el General no usaba barba, tenía largos rizos blancos y vestía siempre un poncho paraguayo...”.

Los Visitantes de Artigas

Al morir Francia otros presos quedaron en libertad, como fue el caso del Capitán de Artigas, Florentino Cabrera, quién ya en Montevideo informó que el Prócer deseaba ver a su hijo José María antes de morir. El hijo de Artigas, de 35 años de edad, Teniente Coronel de Caballería, se dispuso a visitar a su progenitor el 15 de enero de 1846, manifestando que dado el caso de que no lo dejaran salir, se quedaría en el Paraguay. Luego de tres meses de insistencias, Artigas no accedió a sus requerimientos, partiendo su hijo de retorno al Uruguay. Según Isidoro de María, hablando de su Patria Artigas decía “Quisiera hijo mío volver a mi país antes de cerrar los ojos para siempre y bendecir a los que han tenido la fortuna de dar cima a la obra que yo empecé y cuyo complemento miro aquí – en la Constitución - ; pero no me siento con fuerzas bastantes para resolverme a hacerlo en medio de la borrasca que la ajita (sic), y además yo no debo salir de aquí sino con dignidad , ni restituirme a la Patria sin ser llamado o conducido por el Gobierno con la decencia que corresponde a mis antecedentes y al propio honor de la Nación Oriental ”.

Otro de sus visitantes fue el médico francés Alfredo De-Mersay quien en visita a Ibiray lo retrata dejándonos el único retrato real del prócer, esto acontecía hacia fines de 1846, principios de 1847.

También es visitado por el ingeniero Enrique de Beaurepaire Rohan, Mayor del Cuerpo Imperial de Ingenieros que viajaba de Cuyabá a Río de Janeiro, entre los días 12 y 28 de mayo de 1846. Beaurepaire relato su encuentro con las siguientes palabras: “No me cansaba de estar frente a frente con este hombre temido, de cuyas hazañas había oído hablar desde mi infancia, y que mucho tiempo creía muerto. Por su parte, no se manifestó menos satisfecho el viejo, al saber que me conducía a su morada la fama de sus hazañas. Entonces, me preguntó risueñamente, ¿mi nombre suena todavía en su país de usted? Y habiéndole contestado afirmativamente, dijo, después de una pequeña pausa: “Es lo que queda de tantos trabajos: hoy vivo de limosnas”.

En abril de 1846, el general Paz, derrotado por Urquiza en febrero y caído en desgracia ante el gobierno de Corrientes debe ingresar a Paraguay donde se entrevista con Artigas. Su relato refiere a un anciano con sus facultades mentales un tanto resentidas, quizás por "la paralización física y moral en que lo constituyó el Dr. Francia, secuestrándolo de todo comercio humano", pero gozando de buena salud y con maneras "de un hombre de campo".

En su segunda visita y andando a caballo Artigas le manifiesta al General Paz lo siguiente:

“Yo no hice otra cosa que responder con la guerra a los manejos tenebrosos del Directorio, y a la guerra que él me hacía por considerarme enemigo del centralismo, el cual sólo distaba un paso, entonces, del realismo. Tomando por modelo a los Estados Unidos, yo quería la autonomía de las Provincias dándole a cada estado su gobierno propio, su Constitución, su bandera y el derecho de elegir sus representantes, sus jueces y sus gobernantes, entre los ciudadanos naturales de cada estado. Esto es lo que yo había pretendido para mi Provincia y para los que me habían proclamado su Protector. Hacerlo así habría sido darle a cada uno lo suyo. Pero los Pueyrredones y sus acólitos querían hacer de Buenos Aires una nueva Roma imperial, mandando sus Procónsules a gobernar a las provincias militarmente y despojarlas de toda representación política...”.

Hubieron otros visitantes: un allegado al general Paz, emisario ante el gobierno paraguayo, el Dr. Santiago Derqui (presidente de la Confederación Argentina en 1860 y 61) quien estuvo con Artigas a principios de abril de 1845. El naturalista belga Alexandre Baguet, en noviembre de 1845, quien narró su entrevista en un libro sobre su viaje a Paraguay y Río Grande del Sur, y Francisco Javier Brabo, un gallego aventurero a quien el gobierno de la Defensa le confió unos pliegos reconociendo la independencia paraguaya, viajó a Asunción en el mismo buque que José María Artigas (Ana Ribeiro, “El General y el Dictador”). Al parecer habría hecho otro retrato de Artigas.

No se confirma la visita del hombre de ciencia Aimé Bonpland , quien en 1831, según la tradición habría llevado como obsequio un ejemplar de la Constitución del Uruguay, y que Artigas teniendo a ésta en sus manos habría llorado agradeciendo a Dios por haberle dado vida para ver a su patria independiente.

Gestiones para traer al General Artigas al Uruguay

Con la muerte de Francia se expandió la noticia de que Artigas aun seguía con vida. El diario "El Nacional" de Montevideo (22 de setiembre de 1841), presentaba la siguiente nota: "La magnanimidad de un pueblo quiere que él no olvide jamás los servicios que se le prestaron: ¿Y habrá quién ponga en duda lo que el Pueblo Oriental debe a Artigas?"

Varias fueron las gestiones realizadas para que Artigas volviera al Uruguay, entre ellas la del presidente Fructuoso Rivera que a esos efectos forma una comisión integrada por D. Federico Albin y D. Bernabé Plá, quienes viajaron al Paraguay con una carta fechada el 21 de junio de 1841 dirigida a los Cónsules, y dos pliegos para Artigas.

La respuesta de los Cónsules a Rivera (9 de agosto de 1841), es la siguiente: "Es honroso a este gobierno significar a V. S. que su mediación a favor de los orientales que existen en esta República a fin de que se les permita regresar a su patria, ha sido prevenida por providencia acordada a todos los que quieran volver al seno de sus familias. Don José Artigas vive en la villa de San Isidro de Curuguaty, y es el único a quien el gobierno del Paraguay ha hecho proponer en particular, por medio del comandante ciudadano Juan Manuel Gauto, que cuando guste volver a su patria cuente con los auxilios necesarios".

El rechazo de Artigas al ofrecimiento de Rivera fue transmitido el 10 de diciembre; aparentemente Artigas había devuelto los pliegos sin abrirlos. El 11 de diciembre, los Cónsules envían una nota al comandante a cargo de Artigas, Gauto, en la que se decía que Artigas tenía plena libertad para mantener correspondencia.

Queda la duda de si recibió Artigas efectivamente estos pliegos; y si los recibió la pregunta de por qué no los abrió. ¿Quizás por qué rechazaba a Rivera? ¿Quizás por qué el proyecto socio político de su autoría no coincidía con la novel República Oriental del Uruguay?

Por otra parte, los enviados de Rivera nunca vieron a Artigas: los pliegos fueron enviados por intermedio de un servidor de los Cónsules que habría recibido unos obsequios de Artigas, todo lo cual resultaba muy improbable pues Artigas vivía en extrema humildad. Existe la posibilidad, por tanto, de que Artigas jamás llegara a saber de ese ofrecimiento.

En la Guerra Grande , hacia el año 1845, Artigas es nuevamente invitado a volver por el Gobierno de Montevideo. Pero nuevamente el rechazo a la propuesta: ¿sería por no ver a los Orientales en guerra o el territorio ocupado por potencias extranjeras?

Para ese entonces, el gobierno de la Restauración , presidido por Manuel Oribe le tributa varios homenajes al punto tal de decretar en 1849 que la calle de la Restauración pasara a llamarse “Calle del General Artigas”.

Muerte del General Artigas

Artigas murió repentinamente, el 23 de setiembre de 1850, a los 86 años de edad y a treinta años de entrar al Paraguay. No se confirma la historia de que quisieran trasladarlo a la casa de López pero delirando gritaba que le trajeran el "morito" (su caballo), dando órdenes a sus antiguos oficiales, y que luego al otro día Ansina, lo encontró muerto.

Sus restos, seguidos de tres o cuatro vecinos, recibieron silenciosa sepultura en el Cementerio de la Recoleta , situado a corta distancia de la quinta, y allí quedaron en la fosa 26 del sector denominado "Campo Santo de los Insolventes", pues nadie donó los dos pesos del derecho que cobraban los curas. El cura del pueblo escribió esta acta: “En esta parroquia de la Recoleta de la Capital , a 23 de setiembre de 1850, yo, el cura interino de ella  enterré en sepultura ordinaria el cadáver de un adulto llamado José de Artiga, extranjero, de esta feligresía. Doy fe. Cornelio Conteras.” Enterado poco después de quién se trataba, el cura enmendó el acta y le puso “general Artigas”.

La primera noticia necrológica respondió a “El Paraguayo Independiente” de Asunción, del 28 de setiembre de 1850, cinco días después de la muerte del prócer. En Uruguay, “El Porvenir” del 5 de febrero de 1851 recogía la noticia del “Jornal de Comercio” de Río de Janeiro de 13 de enero, fue el primer diario uruguayo que informa sobre la muerte de Artigas:

“ La Historia del general Artigas es muy conocida en nuestro país y aún existen compañeros de armas, hombres que lo conocieron y observaron. La historia imparcial juzgará algún día esa época, porque es una propiedad suya. La revolución, las pasiones, todavía no han acabado, están en pie y difícilmente podríamos ocuparnos hoy de trazar los pasos, la vida del general Artigas, porque sería un trabajo incompleto y hasta extemporáneo. Recordémosle en la mansión del silencio y la tierra extranjera que ha recibido sus restos mortales, le sea leve: mientras tanto que ellos no queden olvidados, y que la República , cuando asegure la paz, pueda transportarlos para que reposen en el suelo de su nacimiento y en el lugar destinado a eternizar la memoria de los hombres que, como él llegaron a presidir los destinos de un país, al que consagró su vida peleando por su independencia y libertad como su primer guerrero”.

En febrero de 1851, se presentó ante las autoridades, doña Josefa De María de Artigas expresando que “siendo de notoriedad pública la muerte de su desgraciado suegro el general D. José Gervasio Artigas”, se le auxiliara para poder llevar “el luto correspondiente” y para “mandar hacer algunos sufragios por su alma”, con el deseo de cumplir un “deber de religión como de honor a su memoria” (Pivel Devoto, Juan; “De la leyenda negra al culto artiguista”).

Años más tarde, en 1854 durante el gobierno del General Flores, el Gobierno uruguayo recibe autorización para repatriar el cuerpo de Artigas, quien llega a Montevideo el 19 de setiembre de 1854. La urna que contenía sus restos fue primeramente depositada en la Rotonda del cementerio Central, hasta ser finalmente ubicada en el Mausoleo construido en su honor en el año 1977, debajo de la estatua del prócer en la Plaza Independencia.

Un Retrato de Artigas en su Apogeo

“A las cuatro de la tarde llegó el General, el Sr. D. José Artigas, acompañado de un Ayudante y una pequeña escolta. Nos recibió sin la menor etiqueta. En nada parecía un general: su traje era de paisano, y muy sencillo: pantalón y chaqueta azul sin vivos ni vueltas, zapato y media blanca de algodón; sombrero redondo con forro blanco, y un capote de bayetón eran todas sus galas, y aun todo esto pobre y viejo. Es un hombre de una estatura regular y robusta, de color bastante blanco, de muy buenas facciones, con la nariz aguileña; pelo negro y con pocas canas; aparenta tener unos cuarenta y ocho años. Su conversación tiene atractivo, habla quedo y pausado; no es fácil sorprenderlo con largos razonamientos, pues reduce la dificultad a pocas palabras, y lleno de mucha experiencia tiene una previsión y un tino extraordinario. Conoce mucho el corazón humano, principalmente el de nuestros paisanos, y así no hay quien le gane en el arte de manejarlos. Todos le rodean y todos le siguen con amor, no obstante viven desnudos y llenos de miserias a su lado, no por falta de recursos sino por no oprimir a los pueblos con contribuciones, prefiriendo dejar el mando al ver que no se cumplían sus disposiciones en esta parte y que ha sido uno de los principales motivos de nuestra misión.” Junio 12 de 1815 Larrañaga.

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27/05/08

FARC ASESINA; MARULANDA: PÚDRETE EN EL INFIERNO

No me joda Chávez con que las FARC no son terroristas.

Me voy a limitar solamente a pequeños comentarios y colocar videos e imágenes que muestran que estos "insurgentes" son unos terroristas, narcos y asesinos.

Elvia Cortes Gil de Pachon, madre de cuatro niños, que murió cuando efectivos del ejercito de Colombia intentaba quitarle el collar bomba que miembros de las FARC le colocaron al cuello por no haber pagado una extorsión de 7.500$.




John Frank Pinchao, Un rehén de las FARC
revela las condiciones de su secuestro





LAS FARC TERRORISTAS ASESINOS






Teniente Raimundo Malagón






Las FARC matan a niño de 5 años
por no pagarsu familia





Pero vamos a darle el derecho de réplica a las FARC, para que nos digan el por qué de estos secuestros y asesinatos.


De verdad que en esto de hacerse los bobos o comemierdas, estos tipos "revolucionarios" se llevan las palmas, si no fuera tan serio lo que hacen. Este Raúl Reyes, uno de los mas grandes terroristas asesinos de Colombia, porque aunque no mate directamente, es el vocero preferido de las FARC trata de justificar el crimen, con una supuesta ley 002. Yo me imagino que la ley 001, debe ser que ellos hacen lo que les salga de sus timbales sin respeto a las leyes de su país y tienen patente hasta para matar niños, hombres, decapitar con explosivos y reclutar niños para su "guerrilla de insurgentes" narcotraficantes.

La Ley en Colombia es una sola recogida en su constitución y todo el que se salga de sus dictámenes, es un delincuente, sea un ciudadano común, una organización e incluso el presidente de la República.

Mucho menos justificado es el de castigar con la pena de muerte a inocentes o culpables, sin legal fuerza jurídica y sin el menor respeto por los derechos humanos negando el proceso judicial que merecería el caso.

Miren con que desparpajo este terrorista justifica lo injustificable, justifica un delito con otro delito, tomar la vida de una persona por su libre voluntad.

FARC APOLOGIA AL SECUESTRO





Por eso es que ninguno de estos descarados resiste un interlocutor, porque, diriamos:

Vamos a aceptarle a usted que porque ustedes han hecho saber a toda la nación que es obligatorio pagarles el impuesto que ustedes por su cuenta le han asignado al pueblo, hagámosno de la vista gorda con eso de que ustedes están en contra del secuestro y que no secuestran, sino, "retienen" como eufemísticamente usted señala. OK.

Bueno, pudiera usted responder ¿en que país del mundo se le quita la vida a una persona porque su familiar o la propia persona no haya pagado ese "impuesto", incluyendo niños que tampoco en ningún país del mundo son responsables ante la ley por ser menores.?

¿En nombre de que "revolución" eso es legal, como no sea en una organización del hampa?

Si Raúl Reyes o cualquier otro encuentra una justificación para ello, es demagogia o esquizofrenia pura.

Como toda "Revolución", si es verdadera, como dicen ellos en sus consignas, la de las FARC también devora a sus hijos y no están fuera de peligro, sus propios seguidores, por lo que veamos la muestra con estas dos jóvenes que desertaron de la guerrilla. Hay casos de "ajusticiamientos" a quienes llaman "traidores"

Quisiera que pusieran atención a cada una de estas palabras, para que vean, como una de ellas dice haber sido reclutada por la fuerza, o sea en contra de su voluntad a los escasos diez años, donde ningún niño de esa edad le es permitido tomar decisiones vitales, y mucho menos incorporarse a una guerrilla en la selva.

¿Esto no les recuerda las madrazas fundamentalistas islámicas o los "pioneros" cubanos que tienen que repetir día a día que serán terroristas como el Ché?

Una guerrillera de las FARC se entrego con niño secuestrado





Joven guerrillera escapa de las FARC para no abortar



Se nombran hasta 750 secuestrados actualmente en poder de los terroristas colombianos, de ellos se dice que alrededor de 150, son venezolanos, que por supuesto, no le interesan a Chávez, porque no les dán trigo político e incluso es una contradicción enorme a su estrecha relación con los delincuentes de Tirofijo.

Tampoco hay manera de explicar, ni el propio demagogo y eufemista Raúl Reyes, el por qué los venezolanos tienen que pagarles un impuesto a las FARC y el Gobierno de Hugo Chaves le permite esas libertades en su propio territorio, hay que recordar que el connotado narcoterrorista Briceño, alias "Grannobles", se ha denunciado que campea por sus respetos en la frontera Colombovenezolana y por si fuera poco, desertores de las FARC han declarado la posibilidad de que Ingrid Betancourt este en un ranchón de las FARC en el propio territorio venezolano, para sacarla del peligro de que le suceda algo que pusiera en dificultad a los terroristas ante el mundo y el gobierno frances en partícular debido a la nacionalidad colombofrancesa de Ingrid.

Les invito a ver estos videos de un ex rehén colombiano y de tres norteamericanos

(John Jairo Durán)





ESTADOUNIDENSES EN PODER DE LAS FARC



Todos hemos visto, como, La Habana históricamente, y Venezuela ahora bajo la dictadura "constitucional" de Chaves, no tropiezan con ninguna dificultad para comunicarse con los misteriosos y clandestinos "insurgentes". Incluso, en ocasiones anteriores Castro ha servido de gestor de la liberación de familiares de connotados políticos colombianos que han tenido que pagarle ese favor en varias ocasiones.

Inteligentemente, Uribe, en sus agradecimientos por la cooperación en las gestiones de liberación, incluyó un agradecimiento a Fidel Castro. Evidentemente, lo que se vé, no se pregunta y lo que ha dejado ver Uribe, está clarísimo y salta a los ojos de cualquiera con dos deditos de frente.

A pesar de que la guerrilla que se dirige totalmente desde Cuba en Colombia es el ELN, viejos lazos históricos de cooperación y apoyo mutuo existen entre La Habana y Tirofijo.

Pero, ¿cómo se materializan esas relaciones del eje FARC, Chaves-Castro y que los une, además de sus condicones de escasa moralidad y sus militancias gangsteriles?

Aquí está parte del secreto. (Recuerden que la depauperadísima economía de Cuba, la sucesión y el mantenimiento en el poder hasta el 200siempre del castrocomunismo, depende, para ellos, totalmente de la "chequera de Chaves" y "su" petróleo





Venezuela: Santuario para las FARC
según "El País" (España)




Cuba le reclama a las FARC por el engaño a Chávez



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21/04/08

Aumenta la delincuencia

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Aumentan las rapiñas y los delitos sexuales

 

Según datos dados a conocer  por el Observatorio sobre Violencia y Criminalidad, durante 2007 los delitos sexuales, las rapiñas y los daños aumentaron 3,9%, 3,5% y 0,1%, respectivamente. Al tiempo que disminuyeron los homicidios, las lesiones y los hurtos.


De acuerdo con las estadísticas, las denuncias de prácticamente todos los delitos decrecieron el año pasado, a excepción de los ilícitos sexuales, que pasaron de 1.076 a 1.118; las rapiñas aumentaron de 8.352 a 9.173 y los daños, cuyas denuncias se incrementaron de 11.838 a 11.850.

En contrapartida, en 2007 los delitos de homicidio, lesiones y hurtos descendieron un 4,5%, 6,9% y 2,1% en relación al año anterior. El sociólogo Rafael Paternain, director del Observatorio del Ministerio del Interior, dijo ayer en conferencia de prensa que los datos recabados ratifican las "desaceleraciones" de los principales delitos.

En cuanto a las denuncias de delitos contra la persona, en el año se registraron 23.283, de los cuales 279 fueron homicidios; 9.113 lesiones; 677 riñas; 10.680 de violencia doméstica y otros que registraron 2.534 casos. Por trimestre, el último período de 2007 fue en el que se contabilizó la mayor cantidad de denuncias.

En este contexto, Paternain dijo que una de las principales explicaciones para el "repunte" de fines del año pasado es el aumento de las denuncias por violencia doméstica, que al cerrar 2007 alcanzaron las 11.000. "Hay más denuncias de violencia doméstica que de rapiña", dijo.

En el comparativo por departamento, Montevideo y Canelones fueron los departamentos en los que se denunciaron mayor cantidad de delitos: 96.000 y 31.000. En los restantes departamentos se visualizó una tendencia que oscila entre las 1.000 y 6.000 denuncias en total.

Concretamente en los casos de delitos de violencia doméstica, el departamento en que se realizaron más denuncias fue en Canelones, donde se presentaron 2.500 casos contra los 2.380 que se registraron en Montevideo. En los demás departamentos las denuncias continúan siendo bajas, llegando a que por ejemplo, en Rocha se señalaran solo 97 casos.

Los delitos sexuales también se incrementaron en el último trimestre, aunque las cifras no alcanzaron los delitos totales de 2006. Si bien las violaciones consumadas bajaron en un 7%, otros delitos aumentaron en torno al 4% lo que hace incrementar la tendencia en la última etapa del año, dijo el especialista.

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22/03/08

El FA en guerra contra la Familia tradicional.

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Un proyecto de ley del FA a estudio del Parlamento permite la adopción a parejas homosexuales. Además brinda al Inau el derecho exclusivo a otorgarlas, “agiliza” el trámite y obliga a los adoptantes a dar a conocer al niño adoptado su condición de tal.


El proyecto de la bancada de gobierno a estudio de la Comisión de Constitución y Legislación del Senado modifica el Código de la Niñez y de la Adolescencia de forma de establecer que podrán realizar adopciones aquellas parejas con cuatro años de vida en común, ya sea de matrimonio o concubinato, incluyendo a parejas homosexuales.

"La norma habilita la posibilidad de que los adoptantes no sean necesariamente casados, pueden ser personas solas o concubinatos estables, incluso parejas homosexuales", explicó a Ultimas Noticias el presidente del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (Inau), Víctor Giorgi.

Actualmente, para la legitimación adoptiva, que implica que el niño ingresa a la familia adoptante rompiendo sus lazos con su familia de nacimiento, se quieren cuatro años de matrimonio, de acuerdo con lo establecido en el mencionado código. El proyecto del oficialismo amplía la posibilidad a los concubinos. Desde el año pasado la unión concubinaria es reconocida para los homosexuales.

La adopción abierta, modifica en el proyecto el actual concepto de adopción simple. También en este caso se admitirá el concubinato para que una persona adopte a un niño que ya había sido adoptado por su pareja. Actualmente se exige que se cumpla el requisito del matrimonio..

Giorgi explicó en ese punto que "el Inau, a través de sus equipos técnicos, hace un proceso de selección de las familias, buscando cuáles son los mejores candidatos para adoptar, siempre desde la perspectiva del niño".

El proyecto fue presentado en 2006 por la bancada frenteamplista con la senadora Margarita Percovich (Vertiente Artiguista) a la cabeza, y su aprobación fue fijada como una de las prioridades de para este año.

Percovich confirmó que se dará curso para que se logre su aprobación, a pesar de las diferencias que se mantienen con la oposición, sobre todo con el proceso previo, el cual estará centrado en el trabajo del Inau (ver recuadro).

La senadora subrayó que el principal objetivo de la ley es "evitar el tráfico de niños, que es lo que se hace hoy en el Uruguay. Hasta ahora tampoco se tenía el debido control de quiénes son las personas que adoptan, que en algunos casos son excelentes y en otros no han sido evaluadas". A su entender, con este proyecto "se adecuan más claramente los procedimientos", y se "definen las formas, como la relación del niño con su familia de origen y su identidad".

Sólo Inau entregará niños

Dentro de las modificaciones al Código de la Niñez y la Adolescencia, referidas a la adopción, que plantea dicho proyecto de ley, se encuentra la potestad exclusiva al Inau a desarrollar todo el proceso previo, incluyendo la selección de familias. De esta manera, de ser aprobada la ley se dejan de lado las instituciones civiles que trabajan en el tema, que de hecho es solo el Movimiento Familiar Cristiano.

Consultado sobre el punto, Víctor Giorgi comentó a Ultimas Noticias que dicha responsabilidad el Inau "ya la está asumiendo", porque la otra organización "sólo llega a las diez adopciones anuales", y el Instituto "unas 50" en promedio.

La senadora Percovich resaltó que el texto "remite sólo al juez la definición de quién puede recibir un niño en adopción", por lo que se están "eliminando los escribanos y las organizaciones que no son del Estado", en la participación del proceso previo a la adopción de niños.

Desde el Partido Nacional se advierte que hay reparos al texto que propone el oficialismo. El senador Francisco Gallinal (Correntada Wilsonista) dijo a Ultimas Noticias que "hay muchas instituciones privadas que colaboran con la sociedad, como preparar a la madre embarazada que no quiere tenerlo, convencerla de seguir adelante, buscar una familia adoptiva. Lo que nosotros buscamos es que no haya una suerte de monopolio de parte del Inau".

Para Gallinal la otra discusión es "cómo se está desempeñando el Inau en este momento, a nosotros nos merece muchas reservas. Además, a veces hay familias que cuidan de los niños, y están en condiciones de adoptar, y me parece negativo que se les niegue a ellos la posibilidad de adoptarlos y se les dé a otros por la decisión del Inau".

De todos modos, el director del Inau señaló que "nuestro planteo es generar un período de transición con el Movimiento Familiar Cristiano, porque su trabajo no se puede cortar de la noche a la mañana; incluso podrían seguir participando en algunas etapas del proceso".

Se obliga a hacerle saber su origen al adoptado

Otra de las modificaciones que propone el proyecto de ley de la bancada oficialista sobre modificaciones legales en materia de adopciones tiene que ver con el acceso a los datos y expedientes relativos a la familia de origen y al proceso de adopción, por parte del adoptado. El artículo 160 dispone que "será deber de los padres adoptivos informarle al respecto atendiendo su edad y características, así como apoyarle y acompañarle si éste deseara revincularse con su familia de origen". Asimismo, el proyecto indica que se podrá "habilitar el acceso al expediente a otras personas", en determinados casos: cuando por razones de carácter médico sea necesario conocer los antecedentes de la familia de origen del adoptado, o por investigaciones judiciales de cualquier naturaleza.

El director del Inau, Víctor Giorgi, explicó a Ultimas Noticias cómo interpreta este aspecto de la ley: "Desde el punto de vista técnico diría que esto tiene que ser manejado con naturalidad desde el comienzo del vínculo. No soy partidario de esas situaciones en las cuales se oculta el tema hasta que en un momento dado, se tira esa información en una especie de bomba. El niño debe crecer sabiendo que esa es una familia que lo ha acogido, le dio su lugar, que funciona como sus padres integralmente, y el tiene un origen biológico". El proyecto de la ley dispone también que el adoptado "conservará al menos uno de los nombres asignados en la inscripción original de su nacimiento", y en cuanto a los apellidos "el hijo sustituirá su primer apellido por el del padre adoptante y el segundo por el de la madre adoptante; de ser adoptado por una sola persona sustituirá solamente uno de los apellidos".

El senador Francisco Gallinal se mostró también en contra de este aspecto: "es un problema de cada familia (informarle al niño su condición), no se puede establecer una premisa o partir de una base que todo tiene que ser igual". El legislador nacionalista adelantó que, de no encontrar respuesta positiva a sus reparos por parte de la bancada de gobierno, el Partido Nacional no acompañará la iniciativa.

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25/02/08

Discurso de un grande


“Me ha tocado en suerte ser último orador, cosa que me alegra mucho porque, como quien dice, así me los agarro cansados. Sin embargo, sé que a pesar de la insignificancia de mi país que no tiene poderío militar, ni político, ni económico ni mucho menos atómico, todos ustedes esperan con interés mis palabras ya que de mi voto depende el triunfo de los Verdes o de los Colorados.
Señores Representantes: Estamos pasando un momento crucial en que la humanidad se enfrenta a la misma humanidad. Estamos viviendo un momento histórico en que el hombre científica e intelectualmente es un gigante, pero moralmente es un pigmeo. La opinión mundial está tan profundamente dividida en dos bandos aparentemente irreconciliables, que dado el singular caso, que queda en solo un voto. El voto de un país débil y pequeño pueda hacer que la balanza se cargue de un lado o se cargue de otro lado. Estamos, como quien dice, ante una gran báscula: por un platillo ocupado por los Verdes y con otro platillo ocupado por los Colorados. Y ahora llego yo, que soy de peso pluma como quien dice, y según donde yo me coloque, de ese lado seguirá la balanza. ¡Háganme el favor!... ¿No creen ustedes que es mucha responsabilidad para un solo ciudadano? No considero justo que la mitad de la humanidad, sea la que fuere, quede condenada a vivir bajo un régimen político y económico que no es de su agrado, solamente porque un frívolo embajador haya votado, o lo hayan hecho votar, en un sentido o en otro.

El que les habla, su amigo... yo... no votaré por ninguno de los dos bandos (voces de protesta). Y yo no votaré por ninguno de los dos bandos debido a tres razones: Primera, porque, repito que no se sería justo que el sólo voto de un representante, que a lo mejor está enfermo del hígado, decidiera el destino de cien naciones; Segunda, estoy convencido de que los procedimientos, repito, recalco, los procedimientos de los Colorados son desastrosos (voces de protesta de parte de los Colorados); ¡y Tercera!... porque los procedimientos de los Verdes tampoco son de lo más bondadoso que digamos (ahora protestan los Verdes). Y si no se callan ya yo no sigo, y se van a quedar con la sensación de saber lo que tenía que decirles.

Insisto que hablo de procedimientos y no de ideas ni de doctrinas. Para mí todas las ideas son respetables aunque sean “ideítas” o “ideotas” aunque no esté de acuerdo con ellas. Lo que piense ese señor, o ese otro señor, o ese señor (señala), o ese de allá de bigotico que no piensa nada porque ya se nos durmió, eso no impide que todos nosotros seamos muy buenos amigos. Todos creemos que nuestra manera de ser, nuestra manera de vivir, nuestra manera de pensar y hasta nuestro modito de andar son los mejores; y el chaleco se lo tratamos de imponérselo a los demás y si no lo aceptan decimos que son unos tales y unos cuales y al ratito andamos a la greña. ¿Ustedes creen que eso está bien? Tan fácil que sería la existencia si tan sólo respetásemos el modo de vivir de cada quien. Hace cien años ya lo dijo una de las figuras más humildes pero más grandes de nuestro continente: “El respeto al derecho ajeno es la paz” (aplausos). Así me gusta... no que me aplaudan, pero sí que reconozcan la sinceridad de mis palabras.

Yo estoy de acuerdo con todo lo que dijo el representante de Salchichonia (alusión a Alemania) con humildad, con humildad de albañiles no agremiados debemos de luchar por derribar la barda que nos separa, la barda de la incomprensión, la barda de la mutua desconfianza, la barda del odio, el día que lo logremos podemos decir que nos volamos la barda (risas). Pero no la barda de las ideas, ¡eso no!, ¡nunca!, el día que pensemos igual y actuemos igual dejaremos de ser hombres para convertirnos en máquinas, en autómatas.

Este es el grave error de los Colorados, el querer imponer por la fuerza sus ideas y su sistema político y económico, hablan de libertades humanas, pero yo les pregunto: ¿existen esas libertades en sus propios países? Dicen defender los Derechos del Proletariado pero sus propios obreros no tienen siquiera el derecho elemental de la huelga, hablan de la cultura universal al alcance de las masas pero encarcelan a sus escritores porque se atreven a decir la verdad, hablan de la libre determinación de los pueblos y sin embargo hace años que oprimen una serie de naciones sin permitirle que se den la forma de gobierno que más les convenga. ¿Cómo podemos votar por un sistema que habla de dignidad y acto seguido atropella lo más sagrado de la dignidad humana que es la libertad de conciencia eliminando o pretendiendo eliminar a Dios por decreto? No, señores representantes, yo no puedo estar con los Colorados, o mejor dicho con su modo de actuar; respeto su modo de pensar, allá ellos, pero no puedo dar mi voto para que su sistema se implante por la fuerza en todos los países de la tierra (voces de protesta). ¡El que quiera ser Colorado que lo sea, pero que no pretenda teñir a los demás! —los Colorados se levantan para salir de la Asamblea—.

¡Un momento jóvenes!, ¿pero por qué tan sensitivos? Pero si no aguantan nada, no, pero si no he terminado, tomen asiento. Ya sé que es costumbre de ustedes abandonar estas reuniones en cuanto oyen algo que no es de su agrado; pero no he terminado, tomen asiento, no sean precipitosos... todavía tengo que decir algo de los Verdes, ¿no les es gustaría escucharlo? Siéntese (va y toma agua y hace gárgaras, pero se da cuenta que es Vodka).

Y ahora, mis queridos colegas Verdes, ¿ustedes qué dijeron?: “Ya votó por nosotros”, ¿no?, pues no, jóvenes, y no votaré por ustedes porque ustedes también tienen mucha culpa de lo que pasa en el mundo, ustedes también son medio soberbios, como que si el mundo fueran ustedes y los demás tienen una importancia muy relativa, y aunque hablan de paz, de democracia y de cosas muy bonitas, a veces también pretenden imponer su voluntad por la fuerza, por la fuerza del dinero. Yo estoy de acuerdo con ustedes en que debemos luchar por el bien colectivo e individual, en combatir la miseria y resolver los tremendos problemas de la vivienda, del vestido y del sustento. Pero en lo que no estoy de acuerdo con ustedes es la forma que ustedes pretenden resolver esos problemas, ustedes también han sucumbido ante el materialismo, se han olvidado de los más bellos valores del espíritu pensando sólo en el negocio, poco a poco se han ido convirtiendo en los acreedores de la humanidad y por eso la humanidad los ve con desconfianza.

El día de la inauguración de la Asamblea, el señor embajador de Lobaronia dijo que el remedio para todos nuestros males estaba en tener automóviles, refrigeradores, aparatos de televisión; ju... y yo me pregunto: ¿para qué queremos automóviles si todavía andamos descalzos?, ¿para qué queremos refrigeradores si no tenemos alimentos que meter dentro de ellos?, ¿para qué queremos tanques y armamentos si no tenemos suficientes escuelas para nuestros hijos? (aplausos).

Debemos de pugnar para que el hombre piense en la paz, pero no solamente impulsado por su instinto de conservación, sino fundamentalmente por el deber que tiene de superarse y de hacer del mundo una morada de paz y de tranquilidad cada vez más digna de la especie humana y de sus altos destinos. Pero esta aspiración no será posible sino hay abundancia para todos, bienestar común, felicidad colectiva y justicia social. Es verdad que está en manos de ustedes, de los países poderosos de la tierra, ¡Verdes y Colorados!, el ayudarnos a nosotros los débiles, pero no con dádivas ni con préstamos, ni con alianzas militares.

Ayúdennos pagando un precio más justo, más equitativo por nuestras materias primas, ayúdennos compartiendo con nosotros sus notables adelantos en la ciencia, en la técnica... pero no para fabricar bombas sino para acabar con el hambre y con la miseria (aplausos). Ayúdennos respetando nuestras costumbres, nuestras costumbres, nuestra dignidad como seres humanos y nuestra personalidad como naciones por pequeños y débiles que seamos; practiquen la tolerancia y la verdadera fraternidad que nosotros sabremos corresponderles, pero dejen ya de tratarnos como simples peones de ajedrez en el tablero de la política internacional. Reconózcannos como lo que somos, no solamente como clientes o como ratones de laboratorios, sino como seremos humanos que sentimos, que sufrimos, que lloramos.

Señores representantes, hay otra razón más por la que no puedo dar mi voto: hace exactamente veinticuatro horas que presenté mi renuncia como embajador de mi país, espero me sea aceptada. Consecuentemente no les he hablado a ustedes como Excelencia sino como un simple ciudadano, como un hombre libre, como un hombre cualquiera pero que, sin embargo, cree interpretar el máximo anhelo de todos los hombres de la tierra, el anhelo de vivir en paz, el anhelo de ser libre, el anhelo delegar a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos un mundo mejor en el que reine la buena voluntad y la concordia. Y qué fácil sería, señores, lograr ese mundo mejor en que todos los hombres blancos, negros, amarillos y cobrizos, ricos y pobres pudiésemos vivir como hermanos. Si no fuéramos tan ciegos, tan obcecados, tan orgullosos, si tan sólo rigiéramos nuestras vidas por las sublimes palabras, que hace dos mil años, dijo aquel humilde carpintero de Galilea, sencillo, descalzo, sin frac ni condecoraciones: “Amaos... amaos los unos a los otros”, pero desgraciadamente ustedes entendieron mal, confundieron los términos, ¿y qué es lo que han hecho?, ¿qué es lo que hacen?: “Armaos los unos contra los otros”. ... He dicho...”.

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Otro mito comunista

La máquina de matar: El Che Guevara, de agitador comunista a marca capitalista
por un maldito liberal, pero que nos sirve para informar sobre el cobarde Dr Guevara

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El Che Guevara, quien hizo tanto (¿o tan poco?) por destruir al capitalismo, es en la actualidad la quintaesencia de una marca capitalista. Su semblante adorna jarros de café, caperuzas, encendedores, llaveros, billeteras, gorras de béisbol, tocados, bandadas, musculosas, camisetas deportivas, carteras finas, jeans de denim, té de hierbas, y por supuesto esas omnipresentes remeras con la fotografía, tomada por Alberto Korda, del galán socialista luciendo su boina durante los primeros años de la revolución, en el instante en que el Che de casualidad se introdujo en el visor del fotógrafo—y en la imagen que, treinta y ocho años después de su muerte, constituye aún el logotipo del revolucionario (¿o del capitalista?) “chic”. Sean O''Hagan sostuvo en The Observer que existe incluso un jabón en polvo con el eslogan "El Che lava más blanco."

Los productos del Che son comercializados por grandes corporaciones y por pequeñas empresas, tales como la Burlington Coat Factory, la cual difundió un comercial televisivo presentando a un joven en pantalones de fajina luciendo una remera del Che, o la Flamingo''s Boutique en Union City, Nueva Jersey, cuyo propietario respondió a la furia de los exiliados cubanos locales con este argumento devastador: "Yo vendo lo que la gente desea comprar." Los revolucionarios también se unieron a este frenesí de productos—desde "The Che Store", que vende provisiones, hasta el sitio que atiende "todas sus necesidades revolucionarias" en Internet, y el escritor italiano Gianni Minà, quien le vendió a Robert Redford los derechos cinematográficos del diario del Che sobre su juvenil viaje alrededor de América del Sur en el año 1952 a cambio de poder acceder al rodaje del film Diarios de Motocicleta y de que Minà pudiese producir su propio documental. Para no mencionar a Alberto Granado, quien acompañó al Che en su viaje de juventud y ahora asesora documentalistas, y que se quejaba hace poco en Madrid, según el diario El País, ante un Rioja y un magret de pato, de que el embargo estadounidense contra Cuba le dificulta el cobro de las regalías. Para llevar a la ironía más lejos: el edificio en el cual nació Guevara en la ciudad de Rosario, Argentina, un espléndido inmueble de comienzos del siglo veinte sito en la esquina de las calles Urquiza y Entre Ríos, se encontraba hasta hace poco ocupado por la administradora de fondos de jubilaciones y pensiones privada Máxima AFJP, una hija de la privatización de la seguridad social argentina en la década de 1990.

La metamorfosis del Che Guevara en una marca capitalista no es nueva, pero la marca viene experimentando un renacimiento—un renacimiento especialmente destacable, dado que el mismo tiene lugar años después del colapso político e ideológico de todo lo que Guevara representaba. Esta suerte inesperada se debe sustancialmente a Diarios de Motocicleta, la película producida por Robert Redford y dirigida por Walter Salles. (Es una de las tres películas más importantes sobre el Che ya realizadas o actualmente en rodaje en los últimos dos años; las otras dos han sido dirigidas por Josh Evans y Steven Soderbergh.) Hermosamente rodada en paisajes que claramente han eludido los efectos erosivos de la polución capitalista, el film exhibe al joven en un viaje de auto-descubrimiento a medida que su conciencia social en ciernes tropieza con la explotación social y económica, lo que va preparando el terreno para la reinvención del hombre a quien Sartre llamara alguna vez el ser humano más completo de nuestra era.

Pero para ser más preciso, el actual renacimiento del Che se inició en 1997, en el trigésimo aniversario de su muerte, cuando cinco biografías abrumaron las librerías y sus restos fueron descubiertos cerca de una pista de aterrizaje en el aeropuerto de Vallegrande, en Bolivia, después de que un general boliviano retirado, en una revelación espectacularmente oportuna, indicara la ubicación exacta. El aniversario volvió a centrar la atención en la famosa fotografía de Freddy Alborta del cadáver del Che tendido sobre una mesa, escorzado, muerto y romántico, luciendo como Cristo en un cuadro de Mantegna.

Es usual que los seguidores de un culto no conozcan la verdadera historia de su héroe. (Muchos rastafaris renunciarían a Haile Selassie si tuviesen alguna idea de quien fue en realidad.) No sorprende que los seguidores contemporáneos de Guevara, sus nuevos admiradores post-comunistas, también se engañen a sí mismos al aferrarse a un mito—excepto los jóvenes argentinos que corean una expresión de rima perfecta: "Tengo una remera del Che y no sé por qué."

Considérese a algunos de los individuos que recientemente han blandido o invocado el retrato de Guevara como un emblema de justicia y rebelión contra el abuso de poder. En el Líbano, unos manifestantes que protestaban en contra de Siria ante la tumba del ex primer ministro Rafiq Hariri portaban la imagen del Che. Thierry Henry, un jugador de fútbol francés que juega para el Arsenal, en Inglaterra, se apareció en una importante velada de gala organizada por la FIFA, el organismo del fútbol mundial, vistiendo una remera roja y negra del Che. En una reciente reseña publicada en The New York Times sobre Land of the Dead de George A. Romero, Manohla Dargis destacaba que "el mayor impacto aquí puede ser el de la transformación de un zombi negro en un virtuoso líder revolucionario," y agregó: "Creo que el Che en verdad vive, después de todo."

El héroe del fútbol Maradona ostentó el emblemático tatuaje del Che en su brazo derecho durante un viaje en el que se reunió con Hugo Chávez en Venezuela. En Stavropol, al sur de Rusia, unos manifestantes que reclamaban los pagos en efectivo de los beneficios del bienestar social tomaron la plaza central con banderas del Che. En San Francisco, City Lights Books, el legendario hogar de la literatura beat, invita a los visitantes a una sección dedicada a América Latina en la cual la mitad de los estantes se encuentra ocupada por libros del Che. José Luis Montoya, un oficial de policía mexicano que combate el crimen relacionado con las drogas en Mexicali luce una vincha del Che porque ella lo hace sentirse más fuerte. En el campo de refugiados de Dheisheh, en la margen occidental del río Jordán, los afiches del Che adornan un muro que le rinde tributo a la Intifada. Una revista dominical dedicada a la vida social en Sydney, Australia, enumera a los tres invitados ideales en una cena: Alvar Aalto, Richard Branson, y el Che Guevara. Leung Kwok-hung, el rebelde elegido a la junta legislativa de Hong Kong, desafía a Beijing al vestir una remera del Che. En Brasil, Frei Betto, consejero del Presidente Lula da Silva y encargado del programa de alto perfil "Hambre Cero," afirma que "deberíamos prestarle menos atención a Trotsky y mucha más al Che Guevara." Y lo más estupendo de todo, en la ceremonia de este año de los Premios de la Academia, Carlos Santana y Antonio Banderas interpretaron la canción principal del film Diarios de Motocicleta: Santana se presentó luciendo una remera del Che y un crucifijo. Las manifestaciones del nuevo culto del Che están por todas partes. Una vez más el mito está apasionando a individuos cuyas causas en su mayor parte representan exactamente lo opuesto de lo que era Guevara.

Ningún hombre carece de algunas cualidades atenuantes. En el caso del Che Guevara, esas cualidades pueden ayudarnos a medir el abismo que separa a la realidad del mito. Su honestidad (quiero decir: honestidad parcial) significa que dejó testimonio escrito de sus crueldades, incluido lo muy malo, aunque no lo peor. Su coraje—que Castro describió como "su manera, en los momentos difíciles y peligrosos, de hacer las cosas más difíciles y peligrosas"—significa que no vivió para asumir la plena responsabilidad por el infierno de Cuba. El mito puede decir tanto acerca de una época como la verdad. Y es así que gracias a los propios testimonios que el Che brinda de sus pensamientos y de sus actos, y gracias también a su prematura desaparición, podemos saber exactamente cuan engañados están muchos de nuestros contemporáneos respecto de muchas cosas.

Guevara puede haberse enamorado de su propia muerte, pero estaba mucho más enamorado de la muerte ajena. En abril de 1967, hablando por experiencia, resumió su idea homicida de la justicia en su "Mensaje a la Tricontinental": “El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar”. Sus primeros escritos se encuentran también sazonados con esta violencia retórica e ideológica. A pesar de que su ex novia Chichina Ferreyra duda de que la versión original de los diarios de su viaje en motocicleta contenga la observación de "siento que mis orificios nasales se dilatan al saborear el amargo olor de la pólvora y de la sangre del enemigo," Guevara compartió con Granado en esa temprana edad esta exclamación: "¿Revolución sin disparar un tiro? Estás loco." En otras ocasiones el joven bohemio parecía incapaz de distinguir entre la frivolidad de la muerte como un espectáculo y la tragedia de las victimas de una revolución. En una carta a su madre en 1954, escrita en Guatemala, donde fue testigo del derrocamiento del gobierno revolucionario de Jacobo Arbenz, escribió: “Aquí estuvo muy divertido con tiros, bombardeos, discursos y otros matices que cortaron la monotonía en que vivía”.

La disposición de Guevara cuando viajaba con Castro desde México a Cuba a bordo del Granma es capturada en una frase de una carta a su esposa que redactó el 28 de enero de 1957, no mucho después de desembarcar, publicada en su libro Ernesto: Una Biografía del Che Guevara en Sierra Maestra: “Estoy en la manigua cubana, vivo y sediento de sangre”. Esta mentalidad había sido reforzada por su convicción de que Arbenz había perdido el poder debido a que había fallado en ejecutar a sus potenciales enemigos. En una carta anterior a su ex novia Tita Infante había observado que “Si se hubieran producido esos fusilamientos, el gobierno hubiera conservado la posibilidad de devolver los golpes”. No sorprende que durante la lucha armada contra Batista, y luego tras el ingreso triunfal en La Habana, Guevara asesinara o supervisara las ejecuciones en juicios sumarios de muchísimas personas—enemigos probados, meros sospechados y aquellos que se encontraban en el lugar equivocado en el momento equivocado.

En enero de 1957, tal como lo indica su diario desde la Sierra Maestra, Guevara le disparó a Eutimio Guerra porque sospechaba que aquel se encontraba pasando información: “Acabé con el problema dándole un tiro con una pistola del calibre 32 en la sien derecha, con orificio de salida en el temporal derecho...sus pertenencias pasaron a mi poder”. Más tarde mató a tiros a Aristidio, un campesino que expresó el deseo de irse cuando los rebeldes siguieran su camino. Mientras se preguntaba si esta victima en particular "era en verdad lo suficientemente culpable como para merecer la muerte," no vaciló en ordenar la muerte de Echevarría, el hermano de uno de sus camaradas, en razón de crímenes no especificados: "Tenía que pagar el precio." En otros momentos simularía ejecuciones sin llevarlas a cabo, como un método de tortura psicológica.

Luis Guardia y Pedro Corzo, dos investigadores que se encuentran trabajando en Florida en un documental sobre Guevara, han obtenido el testimonio de Jaime Costa Vázquez, un ex comandante del ejército revolucionario conocido como "El Catalán," quien sostiene que muchas de las ejecuciones atribuidas a Ramiro Valdés (futuro ministro del interior de Cuba) fueron responsabilidad directa de Guevara, debido a que Valdés se encontraba bajo sus ordenes en las montañas. “Ante la duda, mátalo” fueron las instrucciones del Che. En vísperas de la victoria, según Costa, el Che ordenó la ejecución de un par de docenas de personas en Santa Clara, en Cuba central, hacia donde había marchado su columna como parte de un asalto final contra la isla. Algunos de ellos fueron muertos en un hotel, como ha escrito Marcelo Fernándes-Zayas, otro ex revolucionario que después se convertiría en periodista (agregando que entre los ejecutados había campesinos conocidos como casquitos que se habían unido al ejército simplemente para escapar del desempleo).

Pero la "fría máquina de matar" no dio muestra de todo su rigor hasta que, inmediatamente después del colapso del régimen de Batista, Castro lo pusiera a cargo de la prisión de La Cabaña. (Castro tenía un buen ojo clínico para escoger a la persona perfecta para proteger a la revolución contra la infección.) San Carlos de La Cabaña es una fortaleza de piedra que fue utilizada para defender a La Habana contra los piratas ingleses en el siglo dieciocho; más tarde se convirtió en un cuartel militar. De una manera que evoca al escalofriante Lavrenti Beria, Guevara presidió durante la primera mitad de 1959 uno de los periodos más oscuros de la revolución. José Vilasuso, abogado y profesor en la Universidad Interamericana de Bayamón en Puerto Rico, quien pertenecía al grupo encargado del proceso judicial sumario en La Cabaña, me dijo recientemente que

“El Che dirigió la Comisión Depuradora. El proceso se regía por la ley de la sierra: tribunal militar de hecho y no jurídico, y el Che nos recomendaba guiarnos por la convicción. Esto es: “Sabemos que todos son unos asesinos, luego proceder radicalmente es lo revolucionario”. Miguel Duque Estrada era mi jefe inmediato. Mi función era de instructor. Es decir legalizar profesionalmente la causa y pasarla al ministerio fiscal, sin juicio propio alguno. Se fusilaba de lunes a viernes. Las ejecuciones se llevaban a cabo de madrugada, poco después de dictar sentencia y declarar sin lugar (de oficio) la apelación. La noche más siniestra que recuerdo se ejecutaron siete hombres”.

Javier Arzuaga, el capellán vasco que les brindaba consuelo a aquellos condenados a morir y que presenció personalmente docenas de ejecuciones, habló conmigo recientemente desde su casa en Puerto Rico. Ex sacerdote católico de setenta y cinco años de edad, quien se describe como "más cercano a Leonardo Boff y a la Teología de la Liberación que al ex cardenal Cardinal Ratzinger," Arzuaga recuerda que

“La cárcel de La Cabaña se mantuvo llena a rebosar. Sobre 800 hombres hacinados en un espacio pensado para no más de 300: militares batistianos o miembros de algunos de los cuerpos de la policía, algunos “chivatos”, periodistas, empresarios o comerciantes. El juez no tenía por qué ser hombre de leyes; sí, en cambio, pertenecer al ejército rebelde, al igual que los compañeros que ocupaban con él la mesa del tribunal. Casi todas las vistas de apelación estuvieron presididas por el Che Guevara. No recuerdo ningún caso cuya sentencia fuera revocada en esas vistas. Todos los días yo visitaba la “galera de la muerte”, donde permanecían los prisioneros desde que eran sentenciados a muerte. Corrió la voz de que yo hipnotizaba a los condenados antes de salir para el paredón y que por eso se daban tan fáciles las cosas, sin escenas desagradables, y el Che Guevara dio orden de que nadie fuera conducido al paredón sin que yo estuviera presente. Yo asistí a 55 fusilamientos hasta el mes de mayo, cuando me fui. Eso no quiere decir que no se siguiera fusilando. Herman Marks era un americano, se decía que era prófugo de la justicia. Lo llamábamos “el carnicero” porque gozaba gritando “pelotón, atención, preparen, apunten, fuego”. Conversé varias veces con el Che con el fin de interceder por determinadas personas. Recuerdo muy bien el caso de Ariel Lima que era menor de edad, pero fue inflexible. Lo mismo puedo decir de Fidel Castro, a quien acudí también en dos ocasiones con igual propósito. Sufrí un trauma. A finales de mayo me sentía mal y se me recomendó abandonar la parroquia de Casa Blanca, dentro de cuyos límites se encontraba La Cabaña y que yo había atendido en los últimos tres años. Me fui a México para un tratamiento. Cuando nos despedíamos, el Che Guevara me dijo que nos habíamos llevado bien, tratando los dos de sacar el otro de su campo para atraerlo al de uno. “Hemos fracasado los dos. Cuando nos quitemos las caretas que hemos llevado puestas, seremos enemigos frente a frente”.

¿Cuánta gente fue asesinada en La Cabaña? Pedro Corzo ofrece una cifra de unos doscientos, similar a la proporcionada por Armando Lago, un profesor de economía retirado que ha compilado una lista de 179 nombres como parte de un estudio de ocho años sobre las ejecuciones en Cuba. Vilasuso me dijo que cuatrocientas personas fueron ejecutadas entre el mes de enero y fines de junio de 1959 (fecha en el que el Che dejó de estar a cargo de La Cabaña). Los cables secretos enviados por la Embajada de los Estados Unidos en La Habana al Departamento de Estado en Washington hablan de "más de 500." Según Jorge Castañeda, uno de los biógrafos de Guevara, un católico vasco simpatizante de la revolución, el fallecido Padre Iñaki de Aspiazú, hablaba de setecientas victimas. Félix Rodríguez, un agente de la CIA quien fue parte del equipo a cargo de la captura de Guevara en Bolivia, me dijo que él encaró al Che después de su captura respecto de "las dos mil y pico" ejecuciones por las que fue responsable durante su vida. "Dijo que todos eran agentes de la CIA y no se refirió a la cifra," recuerda Rodríguez. Las cifras más altas pueden incluir ejecuciones que tuvieron lugar en los meses posteriores a la fecha en que el Che dejó de estar a cargo de la prisión.

Lo cual nos trae de regreso a Carlos Santana y a su elegante indumentaria del Che. En una carta abierta publicada en El Nuevo Herald el 31 de marzo de este año, el gran músico de jazz Paquito D''Rivera reprochó a Santana su vestuario en la ceremonia de los Premios Oscar, y agregó: “Uno de esos cubanos fue mi primo Bebo, preso allí precisamente por ser cristiano. El me cuenta siempre con amargura cómo escuchaba desde su celda en la madrugada los fusilamientos sin juicio de mucho que morían gritando “¡Viva Cristo Rey!”.

El ansia de poder del Che tenía otras maneras de expresarse además del asesinato. La contradicción entre su pasión por viajar—una especie de protesta contra las limitaciones del estado-nación—y su impulso por convertirse en un estado esclavizante en relación a otras personas es patético. Al escribir acerca de Pedro Valdivia, el conquistador de Chile, Guevara reflexionaba: "Pertenecía a esa clase especial de hombres a los que la especie produce de vez en cuando, en quienes un anhelo por el poder ilimitado es tan extremo que cualquier sufrimiento para lograrlo parece natural." Podría haber estado describiéndose así mismo. En cada etapa de su vida adulta, sus megalomanía se manifestaba en el impulso depredador por apoderarse de las vidas y de la propiedad de otras personas, y de abolir su libre voluntad.

En 1958, después de tomar la ciudad de Sancti Spiritus, Guevara intento sin éxito imponer una especie de sharia, regulando las relaciones entre los hombres y las mujeres, el uso del alcohol, y el juego informal—un puritanismo que no caracterizaba precisamente su propia forma de vida. Les ordenó también a sus hombres que asaltaran bancos, una decisión que justificó en una carta a Enrique Oltuski, un subordinado, en noviembre de ese año: "Las masas que luchan están de acuerdo con asaltar a los bancos porque ninguno de ellos tiene un centavo en los mismos." Esta idea de la revolución como una licencia para reasignar la propiedad según le conviniese condujo al puritano marxista a apoderarse de la mansión de un emigrante tras el triunfo de la revolución.

El impulso de desposeer a los demás de su propiedad y de reclamar la propiedad del territorio de otros fue central a la política opresiva de Guevara. En sus memorias, el líder egipcio Gamal Abdel Nasser cuenta que Guevara le preguntó cuántas personas habían abandonado su país debido a la reforma agraria. Cuando Nasser replicó que ninguna, el Che contestó enojado que la manera de medir la profundidad del cambio es a través del número de individuos "que sienten que no hay lugar para ellos en la nueva sociedad." Este instinto depredador alcanzó un apoteosis en 1965, cuando empezó a hablar, como Dios, acerca del "Hombre Nuevo" que él y su revolución crearían.

La obsesión del Che con el control colectivista lo llevó a colaborar en la formación del aparato de seguridad que fue establecido para subyugar a seis millones y medio de cubanos. A comienzos de 1959, una serie de reuniones secretas tuvo lugar en Tarará, cerca de La Habana, en la mansión a la cual el Che temporalmente se retiró para recuperarse de una enfermedad. Allí fue donde los líderes principales, incluido Castro, diseñaron al estado policíaco cubano. Ramiro Valdés, subordinado del Che durante la guerra de guerrillas, fue puesto al mando del G-2, un cuerpo inspirado en la Cheka. Angel Ciutah, un veterano de la Guerra Civil española enviado por los soviéticos que había estado muy cerca de Ramón Mercader, el asesino de Trotsky, y que más tarde entablaría amistad con el Che, desempeñó un papel fundamental en la organización del sistema, junto con Luis Alberto Lavandeira, quien había servido al jefe en La Cabaña. El propio Guevara se hizo cargo del G-6, el grupo al que se le encomendó el adoctrinamiento ideológico de las fuerzas armadas. La invasión respaldada por los EE.UU. de Bahía de Cochinos en abril de 1961 se convirtió en la ocasión perfecta para consolidar al nuevo estado policíaco, con el acorralamiento de decenas de miles de cubanos y una nueva serie de ejecuciones. Como el mismo Guevara le expresó al embajador soviético Sergei Kudriavtsev, los contrarrevolucionarios nunca "volverían a levantar su cabeza."

"Contrarrevolucionario" es el término que se le aplicaba a cualquiera que se apartara del dogma. Era el equivalente comunista de "hereje." Los campos de concentración eran una forma en la cual el poder dogmático era empleado para suprimir el disenso. La historia le atribuye al general español Valeriano Weyler, el capitán general de Cuba a finales del siglo diecinueve, haber empleado por vez primera a la palabra "concentración" para describir la política de cercar a las masas de potenciales opositores—en su caso a los simpatizantes del movimiento independentista cubano—con alambre de púas y empalizadas. Qué irónico (y apropiado) que los revolucionarios de Cuba más de medio siglo después continuasen con esta tradición local. Al principio, la revolución movilizó a voluntarios para construir escuelas y para trabajar en los puertos, plantaciones, y fábricas—todas ellas exquisitas oportunidades fotográficas para el Che el estibador, el Che el cortador de caña, el Che el fabricante de telas. No pasó mucho tiempo antes de que el trabajo voluntario se volviese un poco menos voluntario: el primer campamento de trabajos forzados, Guanahacabibes, fue establecido en Cuba occidental hacia el final de 1960. Así es como el Che explicaba la función desempeñada por este método de confinamiento: “A Guanahacabibes se manda a la gente que no debe ir a la cárcel , la gente que ha cometido faltas a la moral revolucionaria de mayor o menor grado...es trabajo duro, no trabajo bestial”.

Este campamento fue el precursor del confinamiento sistemático, a partir de 1965 en la provincia de Camagüey, de disidentes, homosexuales, victimas del SIDA, católicos, Testigos de Jehová, sacerdotes afro-cubanos, y otras escorias por el estilo, bajo la bandera de las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP). Hacinados en autobuses y camiones, los "desadaptados" serían transportados a punta de pistola a los campos de concentración organizados sobre la base del modelo de Guanahacabibes. Algunos nunca regresarían; otros serían violados, golpeados, o mutilados; y la mayoría quedarían traumatizados de por vida, como el sobrecogedor documental de Néstor Almendros Conducta Impropia se lo mostrara al mundo un par de décadas atrás.

De esta manera, la revista Time parece haber errado en agosto de 1960 cuando describió a la división del trabajo de la revolución con una nota de tapa presentando al Che Guevara como el "cerebro," a Fidel Castro como el "corazón" y a Raúl Castro como el "puño." Pero la percepción revelaba el papel crucial de Guevara en hacer de Cuba un bastión del totalitarismo. El Che era de alguna manera un candidato improbable para la pureza ideológica, dado su espíritu bohemio, pero durante los años de entrenamiento en México y en el periodo resultante de la lucha armada en Cuba emergió como el ideólogo comunista locamente enamorado de la Unión Soviética, en gran medida para molestia de Castro y de otros que eran esencialmente oportunistas dispuestos a utilizar cualquier medio necesario para ganar poder. Cuando los aspirantes a revolucionarios fueron arrestados en México en 1956, Guevara fue el único que admitió que era un comunista y que estaba estudiando ruso. (Habló abiertamente de su relación con Nikolai Leonov de la Embajada Soviética.) Durante la lucha armada en Cuba, forjó una férrea alianza con el Partido Socialista Popular (el partido comunista de la isla) y con Carlos Rafael Rodríguez, un jugador importante en la conversión del régimen de Castro al comunismo.

Esta fanática disposición convirtió al Che en una parte esencial de la "sovietización" de la revolución que se había jactado reiteradamente de su carácter independiente. Muy poco después de que los barbudos llegaran al poder, Guevara participó de negociaciones con Anastas Mikoyan, el vice primer ministro soviético, quien visitó Cuba. Le fue confiada la misión de promover las negociaciones soviético-cubanas durante una visita a Moscú a finales de 1960. (La misma fue parte de un largo viaje en el cual la Corea del Norte de Kim Il Sung fue el país que “más” le impresionó.) El segundo viaje a Rusia de Guevara, en agosto de 1962, fue aún más significativo, en razón de que el mismo selló el acuerdo para convertir a Cuba en una cabeza de playa nuclear soviética. Se reunió con Khrushchev en Yalta para finalizar los detalles sobre una operación que ya se había iniciado y que involucraba la introducción en la isla de cuarenta y dos misiles soviéticos, la mitad de los cuales estaban armados con ojivas nucleares, así como también lanzadores y unos cuarenta y dos mil soldados. Tras presionar a sus aliados soviéticos sobre el peligro de que los Estados Unidos pudiesen descubrir lo que estaba aconteciendo, Guevara obtuvo garantías de que la marina soviética intervendría—en otras palabras, de que Moscú estaba preparada para ir a la guerra.

Según la biografía de Guevara de Philippe Gavi, el revolucionario había alardeado que "su país se encuentra deseoso de arriesgarlo todo en una guerra atómica de inimaginable capacidad destructiva para defender un principio." Apenas después de finalizada la crisis de los misiles cubanos—cuando Khrushchev renegó de la promesa hecha en Yalta y negoció un acuerdo con los Estados Unidos a espaldas de Castro que incluía la remoción de los misiles estadounidenses de Turquía—Guevara dijo a un periódico comunista británico: "Si los cohetes hubiesen permanecido, los hubiésemos utilizado a todos y dirigido contra el mismo corazón de los Estados Unidos, incluida Nueva York, en nuestra defensa contra la agresión." Y un par de años más tarde, en las Naciones Unidas, fue leal a las formas: "Como marxistas hemos sostenido que la coexistencia pacífica entre las naciones no incluye a la coexistencia entre los explotadores y el explotado."

Guevara se distanció de la Unión Soviética en los últimos años de su vida. Lo hizo por las razones equivocadas, culpando a Moscú por ser demasiado blando ideológica y diplomáticamente, y hacer demasiadas concesiones—a diferencia de la China maoísta, a la cual llegó a ver como un refugio de la ortodoxia. En octubre de 1964, un memo escrito por Oleg Daroussenkov, un funcionario soviético cercano a él, cita a Guevara diciendo: "Les pedimos armas a los checoslovacos; y nos rechazaron. Luego se las pedimos a los chinos; dijeron que sí en pocos días, y ni siquiera nos cobraron, declarando que uno no le vende armas a un amigo." En realidad, Guevara se resintió por el hecho de que Moscú le estaba solicitando a otros miembros del bloque comunista, incluida Cuba, algo a cambio de su colosal ayuda y de su apoyo político. Su ataque final contra Moscú llegó en Argelia, en febrero de 1965, en una conferencia internacional en la que acusó a los soviéticos de adoptar la "ley del valor," es decir, el capitalismo. Su ruptura con los soviéticos, en síntesis, no fue un grito en favor de la independencia. Fue un alarido al estilo de Enver Hoxha en aras de la total subordinación de la realidad a la ciega ortodoxia ideológica.

El gran revolucionario tuvo una oportunidad de poner en práctica su visión económica—su idea de la justicia social—como director del Banco Nacional de Cuba y del Departamento de Industria del Instituto Nacional de la Reforma Agraria a fines de 1959, y, desde principios de 1961, como ministro de industria. El periodo en el cual Guevara estuvo a cargo de la mayor parte de la economía cubana atestiguó el cuasi colapso de la producción de azúcar, el fracaso de la industrialización y la introducción del racionamiento—todo esto en el que había sido uno de los cuatros países económicamente más exitosos de América Latina desde antes de la dictadura de Batista.

Su tarea como director del Banco Nacional, durante la cual imprimió billetes que llevaban la firma "Che," ha sido sintetizada por su asistente, Ernesto Betancourt: “Encontré en el Che una ignorancia absoluta de los principios más elementales de la economía”. Los poderes de percepción de Guevara respecto de la economía mundial fueron muy bien expresados en 1961, durante una conferencia hemisférica celebrada en Uruguay, donde predijo una tasa de crecimiento para Cuba del 10 por ciento "sin el menor temor," y, para 1980, un ingreso per capita mayor que el de "los EE.UU. en la actualidad." En verdad, hacia 1997, el trigésimo aniversario de su muerte, los cubanos se encontraban bajo una dieta consistente en una ración de cinco libras de arroz y una libra de frijoles por mes; cuatro onzas de carne dos veces al año; cuatro onzas de pasta de soja por semana; y cuatro huevos por mes.

La reforma agraria le quitó tierra al rico, pero se la dio a los burócratas, no a los campesinos. (El decreto fue redactado en la casa del Che.) En el nombre de la diversificación, el área cultivada fue reducida y la mano de obra disponible distraída hacia otras actividades. El resultado fue que entre 1961 y 1963, la cosecha se redujo a la mitad: apenas unos 3,8 millones de toneladas métricas. ¿Se justificaba este sacrificio por el fomento de la industrialización cubana? Desdichadamente, Cuba carecía de materias primas para la industria pesada, y, como una consecuencia de la redistribución revolucionaria, no contaba con una moneda sólida con la cual adquirirlas—o incluso adquirir los productos básicos. Para 1961, Guevara estaba teniendo que dar explicaciones embarazosas a los trabajadores en la oficina: "Nuestros camaradas técnicos en las compañías han producido una pasta dental... tan buena como la anterior; limpia exactamente lo mismo, a pesar de que después de un tiempo se vuelve una piedra." Para 1963, todas las esperanzas de industrializar a Cuba fueron abandonadas, y la revolución aceptó su rol de proveedora colonial de azúcar al bloque soviético a cambio de petróleo para cubrir sus necesidades y para revenderlo a otros países. Durante las tres décadas siguientes, Cuba sobreviviría en base a un subsidio soviético de más o menos entre $65 mil millones y $100 mil millones.

Habiendo fracasado como héroe de la justicia social, ¿merece Guevara un lugar en los libros de historia como un genio de la guerra de guerrillas? Su mayor logro militar en la lucha contra Batista—la toma de la ciudad de Santa Clara después de emboscar un tren con pesados refuerzos—es seriamente cuestionado. Numerosos testimonios indican que el conductor del tren se rindió de antemano, acaso tras aceptar sobornos. (Gutiérrez Menoyo, quien dirigía un grupo guerrillero diferente en esa área, está entre aquellos que han criticado la historia oficial de Cuba sobre la victoria de Guevara.) Inmediatamente después del triunfo de la revolución, Guevara organizó ejércitos guerrilleros en Nicaragua, la República Dominicana, Panamá, y Haití—todos los cuales fueron aplastados. En 1964, envió al revolucionario argentino Jorge Ricardo Masetti a su muerte al persuadirlo de que montase un ataque contra su país natal desde Bolivia, justo después de que la democracia representativa había sido restablecida en la Argentina.

Particularmente desastrosa fue la expedición al Congo en 1965. Guevara se alió con dos rebeldes—Pierre Mulele en el oeste y Laurent Kabila en el este—contra el desagradable gobierno congoleño, el cual era sostenido por los Estados Unido, por mercenarios sudafricanos y exiliados cubanos. Mulele había tomado posesión de Stanleyville antes de ser repelido. Durante su reinado de terror, tal como lo ha escrito V.S. Naipaul, asesinó a todos aquellos que podían leer y a todos los que vestían una corbata. Respecto del otro aliado de Guevara, Laurent Kabila, se trataba meramente de un perezoso y un corrupto por aquel entonces; pero el mundo descubriría en los años 90 que también él era una máquina de matar. En cualquier caso, Guevara se pasó gran parte de 1965 ayudando a los rebeldes en el este antes de abandonar el país de manera ignominiosa. Poco tiempo después, Mobutu llegó al poder e instaló una tiranía de décadas. (En los países latinoamericanos, de Argentina al Perú, las revoluciones inspiradas en el Che tuvieron el mismo resultado practico de reforzar el militarismo brutal durante muchos años.)

En Bolivia, el Che fue nuevamente derrotado, y por última vez. Malinterpretó la situación local. Una reforma agraria había tenido lugar unos años antes; el gobierno había respetado muchas de las instituciones de las comunidades campesinas; y el ejército era cercano a los Estados Unidos a pesar de su nacionalismo. "Las masas campesinas no nos ayudan en absoluto" fue la melancólica conclusión de Guevara en su diario boliviano. Aún peor, Mario Monje, el líder comunista local, quien no tenía estómago para una guerra de guerrillas tras haber sido humillado en los comicios, condujo a Guevara hacia una ubicación vulnerable en el sudeste del país. Las circunstancias de la captura del Che en la quebrada del Yuro, poco después de reunirse con el intelectual francés Régis Debray y el pintor argentino Ciro Bustos, ambos arrestados cuando abandonaban el campamento, fueron, como gran parte de la expedición boliviana, cosa de aficionados.

Guevara fue ciertamente audaz y corajudo, y rápido para organizar la vida en base a principios militares en los territorios bajo su control, pero no era un General Giap. Su libro La Guerra de Guerrillas enseña que las fuerzas populares pueden vencer a un ejército, que no es necesario aguardar a que se den las condiciones necesarias ya que un foco insurreccional puede provocarlos, y que el combate debe tener lugar principalmente en el campo. (En su receta para la guerra de guerrillas, reserva también para las mujeres el rol de cocineras y enfermeras.) Sin embargo, el ejército de Batista no era un ejército sino un corrupto manojo de matones carente de motivación y sin mucha organización; los focos guerrilleros, con la excepción de Nicaragua, terminaron todos en cenizas para los foquistas, y América Latina se ha vuelto urbana en un 70 por ciento en estas últimas cuatro décadas. Al respecto, también, el Che Guevara fue un cruel alucinado.

En las últimas décadas del siglo diecinueve, Argentina tenía la segunda tasa de crecimiento más grande del mundo. Hacia la década de 1890, el ingreso real de los trabajadores argentinos era superior al de los trabajadores suizos, alemanes, y franceses. Para 1928, ese país ocupaba el duodécimo lugar en el mundo en cuanto a su PBI per capita. Ese logro, que las siguientes generaciones arruinarían, se debió en gran medida a Juan Bautista Alberdi.

Al igual que Guevara, a Alberdi le gustaba viajar: caminó a través de las pampas y de los desiertos de norte a sur a los catorce años de edad, rumbo a Buenos Aires. Como Guevara, Alberdi se oponía a un tirano, Juan Manuel Rosas. Igual que Guevara, Alberdi tuvo la oportunidad de influir sobre un líder revolucionario en el poder—Justo José de Urquiza, quien derrocó a Rosas en 1852. Como Guevara, Alberdi representó al nuevo gobierno en giras mundiales, y murió en el exterior. Pero a diferencia del viejo y nuevo predilecto de la izquierda, Alberdi nunca mató una mosca. Su libro, Bases y puntos de partida para la organización de la República Argentina, fue la base de la Constitución de 1853 que limitó el Estado, abrió el comercio, alentó la inmigración y aseguró los derechos de propiedad, inaugurando de ese modo un periodo de setenta años de asombrosa prosperidad. No se entremetió en los asuntos de otras naciones, oponiéndose a la guerra de su país contra Paraguay. Su semblante no adorna el abdomen de Mike Tyson.

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LAS LOCURAS DEL DICTADOR CASTRO

Los ojos atónitos lo ven; la razón escandalizada se espanta; pero la compasión se resiste a creer lo que habéis hecho, lo que hacéis aún. O sois bárbaros o no sabéis lo que hacéis." -- José Martí

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Desde su llegada al poder, Fidel Castro ha provocado el genocidio político más sanguinario que recuerde nuestro continente. El paredón de fusilamiento establecido en la Fortaleza de la Cabaña desde 1959 ha provocado más de cinco mil muertos. ¡400 fusilados en una sóla noche! Los alzamientos en las sierras desde 1960 a 1966 produjeron cuatro mil bajas y destacan en esta época las torturas y asesinatos en el Escambray y las movilizaciones forzadas de campesinos a otras provincias para evitar su apoyo a los diez mil alzados.

El fracaso de la lucha interna produjo grandes redadas de opositores, a los cuales se les siguieron arbitrarios juicios militares. Esto trajo una exhorbitante concentración de sesenta mil reclusos en las cárceles cubanas durante los años sesenta y setenta, en su mayoría campesinos, trabajadores y estudiantes de ambos sexos. Planes de trabajo forzado con miles de muertos, lisiados y heridos se suman a las torturas físicas y mentales en campos de concentración, celdas tapiadas y gavetas de la muerte regadas por toda la Isla.

El éxodo de cubanos hacia el exterior no se ha detenido en cuarenta y dos años de tiranía. Dos millones de cubanos se encuentran hoy residenciados fuera de su patria. Situaciones dramáticas se produjeron en 1980 cuando más de diez mil personas pidieron asilo en la Embajada del Perú y el gobierno obligado a resolver la crisis interna permitió la salida de ciento veinticinco mil personas por el puerto de Mariel hacia EUA y posteriormente en 1994 cuando treinta mil personas se lanzaron al mar en balsas de precaria construcción dispuestas a cruzar el Estrecho de la Florida. Se estima que estos éxodos hayan causado la desaparición de unas tres mil personas. En julio del 94 naves oficiales de la Marina hunden un remolcador frente al malecón habanero donde huían 42 personas matándolas a todas, 23 niños incluídos. Dos años más tarde aviones Mig de la Fuerza Aérea derriban dos avionetas civiles pertenecientes a la organización humanitaria Hermanos al Rescate matando a sus cuatro ocupantes.

La situación en la Isla continúa hoy día bajo el sistema represivo y de ignominia que lo ha caracterizado. Según organismos de derechos humanos el régimen castrista mantiene más de mil presos políticos, encarcela continuamente a líderes de la disidencia y suprime cualquier vestigio de expresión crítica en su contra.

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LAS AVENTURAS DE FIDELITO

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En el exterior de la residencia, proximo a la entrada, sin ser vistos, dentro de un auto, el autor y un oficial norteamericano aguardaban mientras dura la reunion, pues algunos de los presentes temian que si Castro no aceptaba la oferta, diera un show y pretendiese agredirlos, tenian la impresion de que "Castro era un hombre de armas tomar". Todo esto a pesar que del Pino se habia comprometido que Castro no iria con su inseparable pistola.

Ello le dio la oportunidad al autor de conocer y ver (sin ser visto) quienes eran los convocados; desde luego, del Pino desconocia esta presencia nuestra y mi vinculacion con la inteligencia norteamericana.

En el libro, Diario de la CIA, pagina 423 escrito por el ex-Oficial de la CIA, Philip Agee, situa a la Dra. Isabel Siero Perez como agente de La Agencia Central de Inteligencia y su cobertura como Presidenta de La Federacion Internacional de Mujeres Abogadas.

Consignamos con profundo dolor que el los momentos que estaba terminando este libro se produjo en nuestra ciudad de Miami, en deceso de la Dra. Siero, el 12 de Marzo de 1991. Que descanse en Paz, esta brillante colaboradora.

A la semana siguiente Del Pino y Castro se entrevistaron con quien seria a partir de entonces su enlace con la inteligencia norteamericana, el oficial, inteligente y capaz, Richard Salvatierra, que tenia como cobertura de sus actividades un cargo diplomatico; este les dio las instrucciones del trabajo a realizar.

Y por primera vez en su vida Fidel Castro utilizaria su segundo nombre - Alejandro - hasta ese momento desconocido por todos; para su actividad clandestina de inteligencia para U.S.A.

La mision asignada

- Investigar si habia algun plan de atentado personal contra el Secretario de Estado de U.S.A., George Marshall que se encontraria presente en esa fecha en Bogota, participando en la novena conferencia de cancilleres.

- Penetrar el mivomiento estudiantil peronista latinoamericano y descifrar que se proponian llevar a cabo en el proximo congreso de Bogota.

- Conocer los participantes de los diferentes paises de America Latina, etc.

- Como primer paso debian contactar con el estudiante universitario amigo de Fidel Castro, que habia viajado a La Argentina y recibido los cinco mil dolares.

- En segundo lugar entrevistarse con el Licenciado Julio Cesar Tronconi, interesarse por los proyectos, sumarse a los mismos y pedirle recursos economicos para viajar a varios paises latinoamericanos y desarrollar alguna campana; todo lo cual consiguieron (desde luego, pedir los recursos economicos a los argentinos fue para encubrir y penetrarlos y desvirtuar que se encontraban al servicio de la inteligencia de U.S.A.

Castro estaba euforico, por fin alguien reconocia lo que valia, le prestaban atencion y el podria hacer algo grande y respaldado por los norteamericanos.

Fidel Castro logro la dirigencia de la Federacion Estudiantil Universitaria, lo designara junto a Rafael del Pino como sus representantes en el "Congreso Estudiantil Peronista" escogiendo como punto de partida de su periplo latinoamericano a Venezuela, pasando a Panama y entrando a Colombia por Medellin para empezar a cumplir la encomienda de la inteligencia norteamericana.

Al llegar a Bogota, Castro lorgo entrevistarse e impresionar con su palabra, ademanes, estatura y carisma, al Dr. Jorge Eliecer Gaitan; fatalmente para Castro, otras fuerzas subversivas tenian planeado asesinar al Dr. Gaitan para hacer fracasar la Novena Conferencia de Cancilleres, y esto no le permitio avanzar mucho.

Volvieron a entrevistarse al dia siguente, el Abogado Gaitan, Rafael del Pino y Fidel Castro. Esta vez en el edificio de la AUdiencia, invitados especialmente por el Abogado, para observar un juicio de mucha expectativa donde el lider colombiano se aprestaba a defender a unos trabajadores, lo cual le tomo mucho tiempo, por este inconveniente al fginalizar el mismo acordaron verse en horas de la noche para seguir conversando sobre aspectos politicos.

Cuando del Pino y Castro se encontraban en las afueras del edificio de la Audiencia comentando sobre la vista y la absolucion de los obreros y decidiendo hacia donde se dirigian, escucharon varios disparos dentro del edificio y a continuacion un hombre (Juan Roa) que corria con un revolver en la mano seguido por varias personas que le gritaban !Asesino! !Asesino! y al llegar este a la esquina, fue detenido por otros ciudadanos que al enterarse por los que le corrian detras habia asesinado al Dr. Gaitan, comenzaron a golpearle hasta darle muerte.

De inmediato se iniciaron las protestas y revueltas contra el gobierno, "las turbas" a su paso lo destruian todo; las fuerzas del orden publico se sintieron impotentes para controlar la situacion; Castro, con su inseparable espiritu aventurero se olvido de su mision y se incorporo a las multitudes; del Pino se opuso, pero no podia dejarlo solo. Fidel Castro gritaba freneticamente tratando de dirigir al pueblo, incluso daba su nombre completo y su condicion de estudiante universitario cubano, pero las masas enardecidas no obedecian a nadie, solo a sus impulsos por las simpatias que tenia el asesinado lider.

Al asaltar el pueblo una estacion policiaca, Castro logro apoderarse de una chaqueta con los grados de Coronel, la cual se puso tratar de dirigir esa multitud, pero tampoco lo obedecieron.

Es esas circunstancias llegan a Bogota, Enrique Ovares -Presidente- y Alfredo Guevara -Secretario de Relaciones Exteriores- de la Federacion Estudiantil Universitaria de Cuba, pero solo pueden ir del aeropuerto al hotel, pues la falta de electricidad y los continuos combates armados hacian muy peligrosa su presencia en las calles.

Varios dias despues desde el interior del pais, avanzo y llego a la capital al frente de sus fuerzas militares el General Gustavo Rojas Pinilla, logrando restablecer en gran medida el orden y haciendose cargo del govierno; circularon por la planta de radio policiaca para su captura a Fidel Castro "El Ruzo", confundiendo su segundo apellido -Ruz- siendo arrestados horas despues por una patrulla militar Castro y del Pino, ese ultimo llevaba puesto su jacket, de cuando estaba en el ejercito de U.S.A., y ademas se identificocon su carnet militar de la reserva del Ejercito de Los Estados Unidos de America, diciendole a la patrulla que ambos pertenecian a la escolta del General Marshall, Secretario de Estado de U.S.A., que en esos momentos se encontraba en Bogota, participando de la Novena Conferencia de Estados Americanos (esas habian sido las instrucciones que los oficiales de inteligencia de U.S.A., les habian dado para identificarse con autoridades colombianas si se veian en problemas. Entre la verdadera escolta del General Marshall, su jefe, un oficial de inteligencia tenia instrucciones al respecto) la patrulla no habia identificado a Fidel Castro, los detuvo pur rutina y los dejo continuar su camino.

Tambien a Castro y a del Pino los oficiales de inteligencia de U.S.A. les habian dado el telefono y la direccion del embajador cubano, muy vinculado a los norteamericanos, hacia cuya residencia se dirigieron buscando refugio y dias despues, regresaron a Cuba, en un vuelo charter gestionado por la inteligencia de U.S.A. que recurrio a "sus mechanismos" para enviar de inmediato de regreso a Cuba a sus emisarios Fidel Castro y Rafael del Pino, al no poder concluir sus sesiones la Conferencia de Cancilleres y el Congreso Estudiantil Peronista y producirse el caos en Colombia ante el asesinato de Dr. Jorge E. Gaitan. El embajador cubano Dr. Guillermo Belt gestiono con funcionarios colombianos autorizaran la salida de inmediato (estaban suspendidos todos los vuelos de entrada o salida del pais por la situacion inperante) y abastecieran de combustible a un avion cubano perteneciente a la empresa Expreso Aereo dedicado al transporte de carga que habia llegado a Bogota, Colombia el dia antes del asesinato del Dr. Jorge Eliecer Gaitan.

Al Capitan-Piloto de ese avion Jose Luis Hevia y su co-Piloto Miguel Enciso les hablaron para si querian regresar de inmediato a Cuba debian llevar en el viaje a unos "artistas cubanos" que resultaron ser Fidel Castro, Rafael del Pino, Enrique Ovares y Alfredo Guevara (la inclusion de estos dos ultimos, Alfredo Guevara era militante comunista) la hizo la inteligencia norteamericana para encurbir al servicio de quien estaban Fidel Castro y Rafael del Pino. El 13 de Abril de 1948 aterrizaron en el aeropuerto internacional de Rancho Boyeros de La Habana, Cuba.

Al regresar a Cuba, Castro y del Pino continuaron su labor de inteligencia dentro de la masa estudiantil y el recien creado Partido del Pueblo Cubano (ortodoxos) cuyo lider era Eduardo Chibas, pues la inteligencia norteamericana tenia serias dudas con varios lideres principales de ese pa